Las personas que toman decisiones lentamente son mejores estrategas

No es fácil identificar personas como buenas o malas tomadoras de decisiones estratégicas. Los registros históricos son útiles, pero no carecen de ambigüedades y las personas nuevas en un campo no tienen registros en lo absoluto. Los grados en temas generales de inteligencia y negocios parecen ser buenas señales, pero las personas inteligentes con grados en temas empresariales no están de acuerdo en lo que funciona estratégicamente. Los veteranos con pericia en una industria específica se ven prometedores, pero también lo parecen los extraños con nuevas ideas.
¿Y qué acerca de las mentalidades? Conocemos personas que le dan crédito a la confianza. Sin embargo, hay una diferencia entre alguien que está confiado después de trabajar una decisión bien pensada y alguien que está confiado con un juicio repentino. Similarmente, hay una diferencia entre alguien que está inseguro después de una seria reflexión y alguien que está inseguro acerca de una elección rápida.
Reunimos una base de datos de ejecutivos empresariales, consultores, profesores y estudiantes que entraron en un concurso de precios, llamado el Top Pricer Tournament. El concurso consistía en un problema de estrategia de precios ajeno pero claro. Registramos las soluciones de los tomadores de decisiones, les preguntamos qué tan confiados se sentían en sus respuestas y evaluamos cuánto les tomó llegar a sus decisiones. A continuación, los categorizamos de la siguiente forma:
— “Ya lo sé” (Rápidos tomadores de decisiones, muy confiados)
— “Lo calculé” (Rápidos tomadores de decisiones, inseguros)
— “Ahora lo sé” (Lentos tomadores de decisiones, muy confiados)
— “No lo sé” (Lentos tomadores de decisiones, inseguros)
En general, los Ya-lo-sé, confiados en sus juicios repentinos, y los Ahora-lo-sé, confiados después de analizar, tendieron a ser hombres de mayor edad. Los hombres estudiantes de negocios también están representados en la categoría de los Ya-lo-se. Los No-lo-sé, inseguros de sus decisiones razonadas, tienden a ser un poco más jóvenes. Además, las mujeres representan más de la mitad de los No-lo-sé, un porcentaje mucho más alto que en las otras mentalidades.
Haga su predicción: ¿Cuál de los estilos seleccionó las estrategias de precio de mejor desempeño?
El grupo ganador: los No-lo-sé.
Tal vez se trata de la edad: ganamos confianza con el paso del tiempo, pero quizá no habilidad. Quizá es acerca del género: en lugar de la sabiduría convencional de que las mujeres no tienen la suficiente confianza, tal vez los hombres tienen demasiada. Todavía no tenemos los datos suficientes para evaluar estas hipótesis -y quizá los resultados cambien conforme crezca el tamaño de las muestras.
Aun así, el éxito de los No-lo-sé encaja en nuestra experiencia empresarial.
Cuando se piensa que tiene la respuesta, sinceramente cree que es un desperdicio de tiempo seguir buscándola. Se siente como continuar buscando sus llaves después de que las encontró.
La elección esencial para los tomadores de decisiones estratégicas es “no tan rápido,” en ambos sentidos de la frase: tome su tiempo y no esté tan seguro.
La voluntad de aplicar esta mentalidad es lo que separa a los buenos tomadores de decisiones de los malos.
(Mark Chussil es el fundador y CEO de Advanced Competitive Strategies, Inc. Ha realizado juegos empresariales de guerra, enseñado pensamiento estratégico y escrito simulaciones de estrategia para compañías de la lista de Fortune 500 alrededor del mundo.)

Las personas que toman decisiones lentamente son mejores estrategas
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Mark Chussil
© 2016 Harvard Business School Publishing Corp.
De: hbr.org
Distribuido por: The New York Times Licensing Group

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