4 estilos de liderazgo. Identifique el suyo.

Todos queremos ser parte de una gran historia de éxito. Comenzar, dirigir o jugar un papel principal en la compañía que cambia el curso de su industria; Lanzar una marca que deslumbre los consumidores y domine los mercados; Ser la clase de ejecutivo emprendedor que crea empleos, genera riqueza y construye una organización rebosante de energía y creatividad.

Ello significa que todos nosotros, sin importar en qué parte de nuestra carrera estemos, debemos lidiar con las grandes preguntas del liderazgo: ¿cuál es nuestra definición personal de éxito? ¿Qué significa hacer la diferencia y tener un impacto? ¿Qué tanto nos basamos en nuestras propias ideas y experiencias, y con cuánta amplitud buscamos el consejo y apoyo de aquellos que están alrededor de nosotros? Si esperamos tener éxito, necesitamos entender cómo dirigimos.
Cada uno debe descubrir qué estilo de liderazgo se ajusta a lo que somos y lo que estamos tratando de lograr. Por ello, observe estos cuatro estilos de liderazgo, y vea con cuál se identifica más.

— EL EMPRENDEDOR CLÁSICO:
Seguro, estos líderes se preocupan acerca de los valores que representan sus compañías, pero los dólares y los centavos son la propuesta de valor que más importa. Aman construir productos exitosos y compañías dominantes. Cuando enfrentan decisiones acerca de lanzar un nuevo producto, lidiar con un cliente inconforme o vender la compañía a un comprador ansioso, se enfocan en cálculos firmes y en ganancias financieras que tengan sentido.

— EL MISIONERO MODERNO:
Estos líderes buscan más que el derrotar a la competencia; quieren construir algo original y significativo. Estos líderes podrían tomar riesgos que los emprendedores clásicos no asumirán, debido a que los réditos financieros no son tan importantes como el impacto general que esperan lograr.

— EL SOLUCIONADOR DE PROBLEMAS:
Se preocupan menos acerca del impacto dramático que respecto a los resultados concretos. Creen en el poder de la pericia y el valor de la experiencia. Estos ejecutivos verticales, que se ponen a cargo y se hacen responsables, podrían ser la clase de líderes más fácilmente reconocible en términos de la imagen que tenemos respecto a lo que se requiere para hacer las cosas.

— EL DESCUBRIDOR DE SOLUCIONES:
Este estilo se trata de resultados incrementales y soluciones concretas, pero estos líderes consideran que las contribuciones más poderosas suelen provenir de los lugares menos esperados -la genialidad oculta de sus colegas, el genio colectivo que rodea a sus organizaciones. Estos líderes modestos, humildes y discretos no aparecen en las primeras planas, pero esto no significa que no sean ambiciosos. Creen que la humildad al servicio de la ambición es la mentalidad correcta para hacer grandes cosas en un mundo de enormes incógnitas.

Entre más entendemos acerca de nosotros mismos -lo que verdaderamente nos importa, como tomamos decisiones, por qué hacemos lo que hacemos-seremos más efectivos para dirigir el apoyo de los demás hacia lo que esperamos alcanzar.

(William C. Taylor es cofundador de Fast Company magazine.)

Bill Taylor
© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.
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